miércoles, 22 de febrero de 2012

Audifonos e implantes cocleares.

La diversidad comunicativa entre las personas con discapacidad auditiva hace necesario prever distintos tipos de recursos técnicos de apoyo para la superación de las barreras de comunicación, en su sentido más amplio, y para la accesibilidad.  Ahora os dejo una síntesis de algunos de los recursos técnicos que podemos encontrar para aplicarlo en el ámbito educativo. Profundizaremos en algunos de ellos en otras entradas.
El antiguo Ministerio de Educación y Ciencia a través de los materiales e informes para ayudar al tratamiento de la discapacidad defiende que: como materiales individuales para la discapacidad auditiva tenemos los Audífonos e implantes cocleares (amplifican y/o modifican la señal acústica) que son, quizás, la ayuda técnica más importante para el alumnado con discapacidad auditiva.
Hacen funcional la capacidad de oír, corrigiendo y rehabilitando la audición, y son por ello instrumento indispensable para el acceso al lenguaje.
El audífono es una prótesis externa y el implante coclear es una prótesis quirúrgica, que consta de una parte interna y otra externa y que está indicada en casos de sorderas neurosensoriales bilaterales profundas, con escaso beneficio en el uso de audífonos. La elección entre una u otra prótesis viene determinada fundamentalmente por el tipo e intensidad de la pérdida auditiva. En todo caso, su indicación corresponde al médico otorrino en un necesario trabajo interdisciplinar en el que audioprotesistas, logopedas y familia constituyen los pilares fundamentales.
En ambos tipos de prótesis, la tecnología permite hoy el tratamiento digital de la señal acústica, lo que mejora la percepción del sonido e incide positivamente sobre la calidad de percepción de la voz y del lenguaje y sobre la inteligibilidad del habla, favoreciendo el acceso a la lengua oral del entorno desde las primeras edades. Sólo así es posible que los niños y niñas sordos lleguen a interiorizar de forma natural y precoz, y en el momento evolutivo que corresponde, los patrones fonológicos, los elementos lingüísticos y la estructura de la lengua oral, compartiendo con sus padres oyentes interacciones comunicativas normalizadas y espontáneas, a través de un mismo código, sin restricciones de contenido o forma.
Pero este procesamiento de la señal sonora no sólo tiene repercusiones positivas en la esfera familiar, sino también en la propiamente habilitadora y educativa, ya que permite un ajuste más preciso al perfil audiométrico del caso, adaptándose a cada oído, lo que proporciona además una percepción más natural y fiel de una serie de parámetros y ganancias auditivos que favorecen metodológicamente la intervención logopédica y la actividad escolar del alumnado con discapacidad auditiva.
Son, en definitiva, estas dos ayudas protésicas las que van a determinar el sustrato sobre el que se construirán los demás aprendizajes, algunos fundamentales como es el acceso al lenguaje oral y a la lectura, tal como ya hemos venido exponiendo. Pero son también el instrumento básico de interacción e integración con el entorno y para el acceso a otras ayudas técnicas auxiliares y nuevas tecnologías.
Actualmente nos encontramos con un uso protésico diverso en el que, en función del caso, puede realizarse: adaptación unilateral de un audífono o de un implante coclear, vadaptación bilateral de dos audífonos o de dos implantes, o el uso combinado de ambas prótesis: en un oído, audífono y en el otro, implante.
Cabe señalar que la literatura y la experiencia clínica y educativa ponen de manifiesto que los avances audiológicos y técnicos que han tenido lugar en relación con las prótesis auditivas en la última década -y de forma muy significativa los implantes cocleares en el caso de las sorderas más severas y profundas- son los responsables del cambio cualitativo más evidente experimentado por las nuevas generaciones de personas sordas.
Las ventajas que ofrece el implante coclear son tantas que los implantados precoces llegan a desarrollar auténtica dependencia de sus prótesis. Los implantados de buen pronóstico llegan a vivir inmersos en la cultura auditiva. Las nuevas generaciones de sordos no pertenecerán ya a una cultura visual. Tendrán en la audición su principal sentido de intercambio y de contacto con el entorno, la visión pasará a ser un sentido complementario en lo que al lenguaje y a la vida de relación se refiere. Las anteriores generaciones de sordos han vivido y viven inmersos en una cultura visual, su relación con el entorno y su comunicación se realiza en buena parte a través de estímulos visuales. Su lenguaje se articula en base a parámetros visibles (del habla), configuraciones de formas y movimientos que tienen lugar en el espacio. En este sentido, los implantes cocleares terminarán por provocar todo un cambio cultural, al menos para buena parte de los sordos (Villalba, 2004).
Os dejo un vídeo de los muchos existentes sobre la utilización de los implantes cocleares en niños.



Fuente: CNICE, CNSE, Delegación de Educación de Cádiz.

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